jueves, 13 de julio de 2023

14. “HISTORIA DEL MATRIMONIO”

DEFINICION DE MATRIMONIO. Unión legal de un hombre y una mujer en una sociedad para establecer un hogar, generar y criar hijos, y promover la interdependencia, el apoyo y el consuelo mutuos. El matrimonio fue establecido por Dios en el Edén, antes que entrara el pecado en el mundo (Gn. 2:20-25). Dios creó al hombre varón y mujer (1:27, 28).  

Adán fue creado primero, luego Eva como "ayuda idónea" (2:18, 21-23). Quería que la relación matrimonial fuera un medio para ennoblecer a ambos participantes y para facilitar el desarrollo de caracteres maduros y abnegados en ambos padres y sus hijos. La relación matrimonial debía ser permanente (Mt. 19:6) y disolverse sólo por muerte (Ro. 7:2, 3), o por divorcio* con causales específicas (Mt. 19:3-9). 

Se recomendaba el celibato sólo en casos excepcionales (Mt. 19:10-12; 1 Co. 7:8, 26, 27).

LA MONOGAMIA (Gn. 2:21-24; Mt. 19:5) fue siempre el ideal de Dios para los matrimonios humanos, y donde existían situaciones de poligamia, ésta fue sencillamente tolerada.  Los pasajes más hermosos de las Escrituras relacionadas con el matrimonio no dan indicios de pluralidad de esposas o de esposos (Sal. 128:3; Pr. 31:10-31, Ec. 9:9; etc.).  Pero la poligamia ya se practicaba en una época tan temprana como la de Lamec, que tuvo 2 esposas (Gn. 4:19).

 LAS CONDICIONES INDESCRIPTIBLES QUE PRODUJERON EL DILUVIO se habrían iniciado cuando los hombres tomaron varias mujeres por motivos concupiscentes (6:1-3). Abrahán quiso cumplir la promesa de Dios con la poligamia (Gn. 16:3, 4); incidente registrado no como un ejemplo a imitar, sino como una demostración de los lamentables resultados que siguen a una desviación del plan ideal de Dios (vs 5, 6).  Isaac, el hijo de la promesa, tuvo una esposa (25:20), pero Jacob tomó 2 esposas y criadas (29:23-28; 30:4, 9). 

LAS ESCRITURAS NO INTENTAN SUAVIZAR LOS FRACASOS de Abrahán y de Jacob, o de hombres como Gedeón, Elcana, Salomón y Roboam con respecto a estas malas prácticas (Jue. 8:30, 31; 1 S. 1:1, 2, 6; 18:27; 25:39, 43; 2 S. 20:3; 1 R. 11:1-4; 2 Cr. 11:18-21). Después del exilio la poligamia cayó en desuso.

ENTRE LOS FRENOS contra los abusos en el matrimonio en días de Moisés se encuentran: prohibiciones de casarse con parientes cercanos (Lv. 18:6-18), desaprobación de la poligamia (Dt. 17:17), prohibiciones de crueldad relacionada con la poligamia (Ex. 21:7-11; Dt. 21:10-17), restricciones contra el divorcio cruel o sin causas (Dt. 22:13-19), reglas que tienden a la pureza dentro del matrimonio (Ex. 20:14, 17; Lv. 20:10; Dt. 22:22). Se desalentaba el casamiento con extranjeros (Ex. 34:15, 16; Dt. 7:1-4), no por razones puramente étnicas, sino por el peligro de corrupción de su fe en Dios.  La carrera de Acab y otros dan testimonio de los malos resultados de la violación de tales prohibiciones.  Sin embargo, a través del casamiento de un israelita con Rut, una moabita, vino David (Rt. 4:13,22) y, luego, Jesús (Mt. 1:5-16).

LA COSTUMBRE SEMÍTICA exigía que el padre u otro familiar cercano escogiera la novia para un joven en edad de casarse (Gn.21:21, 24; 38:6), práctica que todavía se sigue en grandes extensiones de las tierras del Cercano Oriente. Era cortesía también buscar el favor del padre y los hermanos de la niña (34:11). La dote entregada al padre de la novia era de rigor (24:53; 34:12)

Noemí buscó un esposo apropiado para Rut (Rut. 3:1,2). Un padre podía dar su hija en matrimonio a quien él quisiera (Jos. 15:16, 17; 1 S. 18:17; etc.), aunque se podía pedir el consentimiento de ella (Gn. 24:56, 57). Jacob sirvió a Labán por períodos establecidos de tiempo a cambio de lo cual Labán le dio a Lea y a Raquel por esposas (Gn. 29:18-20, 25, 30).

EL MATRIMONIO sirve como un símbolo de la singular relación entre el creyente y su Creador (ls. 54:5; 62:4, 5; Ef. 5:23, 27; etc.). 

Los profetas del AT a menudo compararon la apostasía idólatra de los judíos con la conducta adúltera de una persona casada (ls. 1:21; Jer. 3:1-20; Ez. 16:8-22; Os. 2:1-5; 3:1-5). 

En el NT Cristo aparece representado como el novio, y el cuerpo de los creyentes como su esposa (Mt. 9:15; 2 Co. 11:2; etc.). Al usar así la relación matrimonial para ilustrar la íntima unión entre él y su iglesia, nuestro Señor exaltó la institución del matrimonio. La honró con su presencia en las bodas de Caná (Jn. 2:1-11); la protegió al afirmar el infinito propósito de Dios con respecto al establecimiento del hogar (Mt. 19:5); y al declarar que la relación matrimonial es inseparable (vs 3-6). La reunión de los salvados de la tierra con su Salvador es presentada bajo el símbolo de una cena de bodas (Ap. 19:7-9). CBA

  

miércoles, 12 de julio de 2023

13. DIOS HONRA A LOS QUE LE HONRAN.

 

Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco. (1Samuel 2:30 R60).  

Usted es un siervo de Dios para dar luz, para dar tiempo, pensamiento, tacto, a su obra; y si usted hace esto, recibirá la aprobación de su Padre celestial y el don de la vida eterna…

Ore mucho. No permita que ninguna persona o intereses personales lo separen de Dios, la fuente de su fortaleza.

Cuando se levanta en la mañana, reúna a todos los miembros de su familia, tal como hacia Abrahán, e invítelos a buscar a Dios con usted.

Si su trabajo lo apremia demasiado, y lo impele a ir a su tarea, entonces hay aun mayor necesidad de tomarse tiempo para orar, para presentar sus peticiones al trono de la gracia, y asegurar el cuidado protector, la ayuda, la misericordia y la bendición de Dios.

No escatime el tiempo que Dios requiere, haciendo apresuradamente una oración formal y sin fe, para llegar pronto a su trabajo.

Dios puede hacer mucho por usted, aun en su trabajo, si se lo pide. Puede enviar a sus Ángeles para preservarlo de contratiempos, accidentes, y hasta de la perdida de la vida y la propiedad.

La razón por la cual quienes descuidan los privilegios que Dios ha provisto no tienen más tranquilidad, paz y gozo, es que ellos no se detienen para tener comunión con Dios, la fuente de su fortaleza.

¿Puede Dios derramar su Espíritu, puede bendecirnos donde hay tanta indiferencia a su servicio?

Él no puede darnos sus ricas bendiciones sin nuestra cooperación en sus planes. Él dice: “Honraré a los que me honran”.

Para nosotros es tan conveniente como esencial que oremos tres veces al día, como lo fue para Daniel.

La oración es la vida del alma, el fundamento del crecimiento espiritual.

En su hogar, ante su familia y delante de sus compañeros de trabajo, usted debe testificar de esta verdad.

Y cuando tenga el privilegio de reunirse con sus hermanos en la iglesia, hábleles de la necesidad de mantener abierto el canal de comunicación entre Dios y el alma.

Dígales que si encuentran ánimo y voz para orar, Dios encontrará respuestas para sus oraciones. Dígales que no descuiden sus deberes religiosos. Exhorte a los hermanos a orar.

Debemos buscar si queremos encontrar,

Debemos pedir si queremos recibir,

Debemos golpear si queremos que nos abran las puertas.

Si sólo hay unos pocos reunidos, hay suficientes para reclamar las preciosas promesas de Dios.

El Padre, el Hijo y los santos Ángeles estarán presentes con usted para contemplar su fe, su principio inmutable, y allí usted experimentará el derramamiento del Espíritu Santo de Dios.

Dios tiene ricas bendiciones preparadas para quienes pongan no sólo todos los diezmos en su alfolí, sino también el tiempo, y la fuerza de huesos, cerebro y músculos a su servicio.

The Signs of the Times, 10 de Febrero, de 1890. RJ 198/EGW/MHP 199

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=-o5a4LHKhFk&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=12&pp=sAQB