sábado, 19 de febrero de 2022

XVII. PSICOLOGÍA PRÁCTICA: 84. CÓMO TRATAR CON LAS EMOCIONES.

84. CÓMO TRATAR CON LAS EMOCIONES.

No Podemos Adivinar Los Motivos. Recordad que no podéis leer los corazones. No podéis conocer los motivos que impulsan las acciones que os parecen erróneas. Hay muchos que no han recibido la debida educación; sus caracteres son tortuosos, duros y retorcidos, y parecen sinuosos en todas formas. Pero la gracia de Cristo puede transformarlos. Nunca los echéis a un lado, nunca los induzcáis al desánimo o a la desesperación diciéndoles: "Usted me ha chasqueado, y no trataré de ayudarlo". Unas pocas palabras habladas apresuradamente bajo la provocación ­precisamente lo que nosotros pensamos que merecen­ pueden cortar las cuerdas de la influencia que habría atado sus corazones al nuestro.

La vida consecuente, la paciente tolerancia, el espíritu sereno bajo la provocación, es siempre el argumento más concluyente y el más solemne llamamiento. Si habéis tenido oportunidades y ventajas que no les hayan tocado en suerte a los demás, considerad este hecho y sed siempre maestros sabios, cuidadosos y amables.

A fin de que la cera reciba una impresión fuerte y clara del sello, no la golpeáis con el sello en forma apresurada 786 y violenta; colocáis el sello cuidadosamente sobre la plástica cera y en forma tranquila y firme lo apretáis hasta que se haya endurecido en el molde. De la misma manera tratad con las almas humanas. La continuidad de la influencia cristiana es el secreto de su poder, y esto depende de que vosotros perseveréis en la manifestación del carácter de Cristo. Ayudad a los que hayan errado, contándoles lo que os ha ocurrido a vosotros. Mostradles cómo, cuándo cometisteis graves errores, la paciencia, la bondad y la disposición a ayudaros manifestada por vuestros colaboradores os dieron valor y esperanza.­ COES 111-113 (1900).

Contendemos Con Una Fuerza Que Cautiva Cuerpo, Mente Y Alma. Se está apoderando del mundo un afán nunca visto. En las diversiones, en la acumulación de dinero, en la lucha por el poder, hasta en la lucha por la existencia hay una fuerza terrible que embarga el cuerpo, la mente y el alma. En medio de esta precipitación enloquecedora, Dios habla. Nos invita a apartarnos y tener comunión con él. "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios" (Sal. 46: 10).­ Ed 260 (1903).

Curación De Las Perturbaciones Espirituales. Este mundo es un vasto lazareto, pero Cristo vino para sanar a los enfermos y proclamar liberación a los cautivos de Satanás. Él era en sí mismo la salud y la fuerza. Impartía vida a los enfermos, a los afligidos, a los poseídos de los demonios. No rechazaba a ninguno que viniese para recibir su poder sanador. Sabía que aquellos que le pedían ayuda habían atraído la enfermedad sobre sí mismos; sin embargo no se negaba a sanarlos. Y cuando la virtud de Cristo penetraba en estas pobres almas, quedaban convencidas de pecado, y muchos eran sanados de su enfermedad espiritual tanto como de sus dolencias físicas. El evangelio posee todavía el mismo poder. ¿Por qué no habríamos de presenciar hoy los mismos resultados?­ DTG 763 (1898). 787

Los Seres Humanos Son Las Manos De Los Ángeles. Los agentes humanos son las manos de los seres celestiales, quienes emplean las manos humanas en el ministerio práctico. Los agentes humanos, como manos ayudadoras, deben contribuir a la sabiduría y la operatividad de los seres celestiales. Al unirnos con estos poderes omnipotentes, recibimos el beneficio de su más elevada educación y experiencia. 

De este modo, al llegar a ser participantes de la naturaleza divina y eliminar el egoísmo de nuestras vidas, se nos conceden talentos especiales para que nos ayudemos mutuamente. Esta es la modalidad divina para la administración del poder salvador.­ 6T 456, 457 (1900).

Humanidad Y Divinidad En Momentos De Conflicto. El Señor siempre asigna una tarea a cada ser humano. Esta es la cooperación divino-humana. Aquí conocemos al hombre que obedece la luz que se le ha dado. Si Saúl hubiera dicho: "Señor, no me siento inclinado en lo más mínimo a seguir tus indicaciones para obrar mi propia salvación", todo habría sido inútil, aunque Dios le hubiera dado diez veces más luz.

La obra del hombre es colaborar con Dios. Y el conflicto más duro y más severo se produce cuando llega la hora de la gran resolución del ser humano de someter su voluntad y sus caminos a la voluntad y los caminos de Dios, y confiar en las influencias de la gracia que lo han acompañado durante toda su vida. 

El hombre debe llevar a cabo esta obra de sometimiento, "porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad" (Fil. 2:13). 

El carácter determinará la naturaleza de la resolución y la acción. La acción no estará de acuerdo con los sentimientos y la inclinación, sino con el conocimiento de la voluntad de nuestro Padre que está en los cielos. Sigan y obedezcan la dirección del Espíritu Santo. Carta 135, 1898.

Hablen Acerca Del Poder De Dios. Cuando se os pregunte 788 cómo os sentís, no os pongáis a pensar en cosas tristes que podáis decir para captar simpatía. No mencionéis vuestra falta de fe ni vuestros pesares y padecimientos. El tentador se deleita al oír tales cosas. Cuando habláis de temas lóbregos, glorificáis al maligno. No debemos espaciarnos en el gran poder que tiene Satanás para vencernos. Muchas veces nos entregamos en sus manos con sólo referirnos a su poder.  Más bien conversemos del gran poder de Dios para unir todos nuestros intereses con los suyos. Contemos lo relativo al incomparable poder de Cristo, y hablemos de su gloria. El cielo entero se interesa por nuestra salvación. Los ángeles de Dios, que son millares de millares y millones de millones, tienen la misión de atender a los que han de ser herederos de la salvación. Nos guardan del mal y repelen las fuerzas de las tinieblas que procuran destruirnos. ¿No tenemos motivos de continuo agradecimiento, aun cuando haya aparentes dificultades en nuestro camino?­MC 195, 196 (1905).

No Hablen De Los Sentimientos Negativos. Si no os sentís de buen ánimo y alegres, no habléis de ello. No arrojéis sombra sobre la vida de los demás. Una religión fría y desolada no atrae nunca almas a Cristo. Las aparta de él para empujarlas a las redes que Satanás tendió ante los pies de los descarriados. 

En vez de pensar en vuestros desalientos, pensad en el poder a que podéis aspirar en el nombre de Cristo. Aférrese vuestra imaginación a las cosas invisibles. Dirigid vuestros pensamientos hacia las manifestaciones evidentes del gran amor de Dios por vosotros. 

La fe puede sobrellevar la prueba, resistir la tentación y mantenerse firme ante los desengaños. Jesús vive y es nuestro abogado. Todo lo que su mediación nos asegura es nuestro.­ MC 388, 389 (1905).

Sonrisas Y Palabras Animadoras. Si observamos el lado luminoso de las cosas, encontraremos energía suficiente para 789 estar alegres y felices. Si sonreímos, recibiremos sonrisas en cambio; si pronunciamos palabras agradables y animadoras, nos serán retribuidas.

Cuando los cristianos parecen sombríos y deprimidos, como si creyeran que no tienen ni un solo amigo, dan una impresión falsa acerca de la religión. En algunos casos se ha albergado la idea de que la alegría es incompatible con la dignidad del carácter cristiano; pero esto no es verdad. El cielo es pura alegría.­ ST, 12 de febrero de 1885.

La Alegría Alumbra La Senda. Todos tenemos el deber de cultivar la alegría en vez de espaciarnos en nuestras tristezas y problemas. Muchos no sólo se vuelven desdichados por esto, sino que sacrifican la salud y la felicidad en aras de su imaginación enfermiza. Suceden cosas desagradables a su alrededor, y su semblante muestra el ceño constantemente arrugado, lo cual revela su descontento más claramente que las palabras.

Esos sentimientos de depresión son muy dañinos para la salud, porque perturban la función de la digestión y traban el proceso de la nutrición. La ansiedad y la aflicción no pueden remediar un solo mal, pero sí pueden causar mucho daño; en cambio, la alegría y la esperanza, mientras iluminan la senda de los demás, "son vida a los que las hallan, y medicina a toda su carne".­ MeM 157 (1885).

La Comida Y Las Emociones. Aprended de vosotros mismos lo que debéis comer y qué clase de alimentos nutren mejor el cuerpo, y luego seguid los dictados de la razón y de la conciencia. A la hora de comer, desechad la congoja y las preocupaciones. No estéis apresurados, sino comed lentamente y con alegría, con el corazón lleno de gratitud hacia Dios por todas sus bendiciones. Y no os dediquéis a la labor cerebral inmediatamente después de una comida. Haced una moderada cantidad de ejercicio, y dad un poco de tiempo al estómago para empezar su trabajo.­ OE 256 (1892).790

El Error Impide El Desarrollo Mental. Una vez que el error ha tomado posesión de la inteligencia, ésta nunca podrá desarrollarse libremente en la verdad, aun después de investigar el tema. Las antiguas teorías exigirán reconocimiento. La comprensión de lo verdadero, elevado y santificador será confusa. La superstición invadirá la mente para mezclarse con la verdad, y estas ideas siempre tienen una influencia degradante.

El conocimiento cristiano siempre lleva la marca de una inconmensurable superioridad en todo lo que concierne a la preparación para una futura vida inmortal.

Distingue al lector creyente en la Biblia, que ha estado recibiendo los preciosos tesoros de la verdad, del escéptico y el creyente en la filosofía pagana.

Aférrense a la declaración: "Escrito está". Expulsen de la mente las teorías peligrosas y confusas que, si se las alberga, someterán la mente a la esclavitud, de manera que el hombre no llegue a ser una nueva criatura en Cristo. Hay que controlar y proteger la mente en forma constante. Sólo hay que darle como alimento lo que fortalezca la experiencia religiosa.­ Ms 42, 1904; (MM 89).

Poder Divino: Única Esperanza De Reforma. Sin el poder divino, no puede llevarse a cabo ninguna reforma verdadera. Las vallas humanas levantadas contra las tendencias naturales y fomentadas no son más que bancos de arena contra un torrente. Sólo cuando la vida de Cristo es en nuestra vida un poder vivificador podemos resistir las tentaciones que nos acometen de dentro y de fuera.­ MC 92(1905).

El poder de los agentes celestiales debe combinarse con el ser humano. Sólo de esta manera podemos tener éxito.­ Carta 34, 1891.

No Consideremos Demasiado Nuestras Emociones. No es prudente que nos miremos a nosotros mismos y estudiemos nuestras emociones. Si lo hacemos, el enemigo nos presentará dificultades y tentaciones que debiliten la fe y aniquilen 791 el valor. El fijarnos por demás en nuestras emociones y ceder a nuestros sentimientos es exponernos a la duda y enredarnos en perplejidades. En vez de mirarnos a nosotros mismos, miremos a Jesús.­ MC 193 (1905).

El Espíritu De Dios Transforma Las Emociones Negativas. Cuando el Espíritu de Dios se posesiona del corazón, transforma la vida. Se desechan los pensamientos pecaminosos, se renuncia a las malas acciones. El amor, la humildad y la paz ocupan el lugar de la ira, la envidia y las rencillas. La tristeza es desplazada por la alegría y el semblante refleja el gozo del cielo. Nadie ve la mano que levanta la carga ni cómo desciende la luz de los atrios celestiales. La bendición llega cuando el alma se entrega a Dios por fe. Entonces ese poder, que ningún ojo humano puede ver, crea un nuevo ser a la imagen de Dios.­ MeM 47 (1908).

Se Necesita Mucha Sabiduría. Se necesita mucha sabiduría para tratar las enfermedades causadas por la mente. Un corazón dolorido y enfermo, un espíritu desalentado, necesitan un tratamiento benigno.  A veces una honda pena doméstica roe, como un cáncer, hasta el alma y debilita la fuerza vital. En otros casos el remordimiento por el pecado mina la constitución y desequilibra la mente.

La tierna simpatía puede aliviar a esta clase de enfermos. El médico debe ganarse primero su confianza, y después inducirlos a mirar hacia el gran Médico. Si se puede encauzar la fe de estos enfermos hacia el verdadero Médico, y ellos pueden confiar en que él se encargó de su caso, esto les aliviará la mente, y muchas veces dará salud al cuerpo.­ MC 187, 188 (1905).

La Ternura De Cristo Al Tratar Con Las Mentes. Cristo identifica su interés con el de la humanidad. La obra que lleva las credenciales divinas es aquella que manifiesta el espíritu de Jesús, que revela su amor, su cuidado, su ternura al 792 tratar con las mentes de los hombres. ¡Qué revelaciones recibiría el hombre si se descorriera el velo y pudiéramos ver los resultados de nuestra labor al relacionarnos con los descarriados que necesita un trato más juicioso para no ser desviados de la senda! 

"Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, porque el cojo no se salga del camino, sino que sea sanado" (Heb. 12:12-13).­ TM 184, 185 (1894).

Corriente De Energía Vitalizadora. El poder del amor estaba en todas las obras de curación de Cristo, y únicamente participando de este amor por la fe podemos ser instrumentos apropiados para su obra. Si dejamos de ponernos en relación divina con Cristo, la corriente de energía vivificante no puede fluir en ricos raudales de nosotros a la gente.­ DTG 764 (1898).

Única Fuente De Permanente Paz. La paz permanente, el verdadero descanso del espíritu, no tiene más que una Fuente. De ella hablaba Cristo cuando decía: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar" (Mateo 11:28). "La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy" (Juan 14:27). Esta paz no es algo que él dé aparte de su persona. Está en Cristo y no la podemos recibir sino recibiéndolo a él.­ MC 190 (1905).

Su Experiencia Debe Ser La Nuestra. En Cristo, el clamor de la humanidad llegaba al Padre de compasión infinita. Como hombre, suplicaba ante el trono de Dios, hasta que su humanidad se cargaba de una corriente celestial que conectaba a la humanidad con la divinidad. Por medio de la comunión continua, recibía vida de Dios a fin de impartirla al mundo. Su experiencia ha de ser la nuestra.­DTG 330 (1898). 793

Mente Carácter Y Personalidad 2 (EGW).


lunes, 19 de julio de 2021

XVI. PRINCIPIOS TERAPÉUTICOS Y SU APLICACIÓN: 83. PROBLEMAS GERIÁTRICOS.

La Utilidad De Los Ancianos No Ha Cesado. Los ancianos también necesitan sentir la benéfica influencia de la familia. En el hogar de hermanos y hermanas en Cristo es donde mejor puede mitigarse la pérdida de los suyos. Si se los anima a tomar parte en los intereses y ocupaciones de la casa, se los ayudará a sentir que aún conservan su utilidad. Hacedles sentir que se aprecia su ayuda, que aún les queda algo que hacer en cuanto a servir a los demás, y esto les alegrará el corazón e infundirá interés a su vida.­ MC 155 (1905).

El Ambiente Familiar Es Deseable. En cuanto sea posible, haced que permanezcan entre amigos y asociaciones familiares aquellos cuyas canas y pasos vacilantes muestran que van acercándose a la tumba. Únanse en los cultos con quienes han conocido y amado. Sean atendidos por manos amorosas y tiernas.­ 155, 156 (1905).

Los Hogares De Ancianos No Son El Remedio. Constantemente se hace hincapié en la necesidad de cuidar a nuestros hermanos y hermanas ancianos que no tienen hogar. 776 ¿Qué puede hacerse por ellos? La luz que el Señor me ha dado ha sido la misma que en otras ocasiones: No es lo mejor establecer instituciones para el cuidado de los ancianos, a fin de que puedan estar juntos, en compañía. Tampoco debe despedírselos de la casa para que sean atendidos en otra parte. Que los miembros de cada familia atiendan a sus propios parientes. Cuando esto no sea posible, la obra incumbe a la iglesia, y debe ser aceptada como deber y privilegio. Todos los que tienen el espíritu de Cristo considerarán a los débiles y ancianos con respeto y ternura especiales.­ 2JT 509, 510 (1900).

Endulza Y Refina La Vida. La presencia en nuestras casas de uno de estos desamparados es una preciosa oportunidad para cooperar con Cristo en su ministerio de gracia y desarrollar rasgos de carácter como los suyos. Hay bendición en la asociación de ancianos y jóvenes. Estos últimos pueden llevar rayos de sol al corazón y la vida de los ancianos. Quienes van desprendiéndose de la vida necesitan del beneficio resultante del trato con la juventud llena de esperanza y ánimo. Los jóvenes también pueden obtener ayuda de la sabiduría y experiencia de los ancianos. Más que nada necesitan aprender a servir con abnegación. La presencia de alguien que necesita simpatía, longanimidad y amor abnegado será de inestimable bendición para más de una familia. Suavizará y pulirá la vida del hogar, y sacará a relucir en viejos y jóvenes las gracias cristianas que los revestirán de divina belleza y los enriquecerán con tesoros imperecederos del cielo.­ MC 156 (1905).

Jóvenes Y Ancianos Deben Unir Sus Fuerzas. Qué conmovedor es ver a los jóvenes y los ancianos cuando confían uno en el otro; cuando el joven busca en el anciano consejo y sabiduría, y el anciano busca en el joven ayuda y simpatía. Así debe ser. Dios quiere que los jóvenes tengan tales cualidades de carácter que encuentren deleite en la compañía de los ancianos, que estén unidos por los vínculos del 777 afecto hacia los que se están acercando al borde de la tumba.­ Carta 6, 1886; (SD 161).

El Cuidado De Los Padres Ancianos. Se debe a los padres mayor grado de amor y respeto que a ninguna otra persona. Dios mismo, que les impuso la responsabilidad de guiar las almas puestas bajo su cuidado, ordenó que durante los primeros años de la vida, los padres estén en lugar de Dios para sus hijos. El que desecha la legítima autoridad de sus padres, desecha la autoridad de Dios. El quinto mandamiento no sólo requiere que los hijos sean respetuosos, sumisos y obedientes a sus padres, sino que también los amen y sean tiernos con ellos, que alivien sus cuidados, que escuden su reputación y que los ayuden y consuelen en su vejez. También les encarga que sean considerados con los ministros y gobernantes, y con todos aquellos en quienes Dios ha delegado autoridad.­ PP 316 (1890).

El Vigor Declina A Medida Que Avanzan Los Años. Quienes hayan de cuidar ancianos deben recordar que éstos, más que nadie, necesitan cuartos abrigados y cómodos. Con los años, el vigor declina y mengua la fuerza vital con la cual resistir las influencias malsanas. De ahí que sea tan necesario proporcionar a las personas de edad mucha luz y mucho aire puro.­ MC 209 (1905).

Cuando Declina El Vigor Mental. Sucede con frecuencia que las personas ancianas no están dispuestas a comprender ni reconocer que su fuerza mental está decayendo. Acortan sus días asumiendo preocupaciones que corresponden a sus hijos. Satanás obra a menudo sobre su imaginación y las induce a sentir una ansiedad continua respecto de su dinero. Este llega a ser su ídolo y lo guardan con cuidado avariento. Hasta se privan a veces de muchas comodidades de la vida y trabajan más de lo que les permiten sus fuerzas, en vez de usar los recursos que tienen. De esta manera 778 sufren constante necesidad por temor a que en algún tiempo futuro tengan que pasar miseria.

Todos estos temores tienen su origen en Satanás. Él excita los órganos que los inducen a sentir temores y celos serviles que corrompen la nobleza del alma y destruyen los pensamientos y sentimientos elevados. Tales personas son insanas respecto del dinero.

Si ellas asumiesen la actitud que Dios quiere que asuman, sus postreros días podrían ser los mejores y más felices. Quienes tienen hijos en cuya honradez y juicioso manejo tienen motivos para confiar, deben dejar que ellos los hagan felices. A menos que obren así, Satanás se aprovechará de su falta de fuerza mental, y manejará todo en su lugar. Deben de poner la ansiedad y las cargas, ocupar su tiempo tan felizmente como puedan, y prepararse así para el cielo.­ 1JT 173 (1864).

El Recuerdo De Lo Sucedido Recientemente Pasa Pronto. El que ha crecido en el servicio a Dios puede olvidar las cosas que están sucediendo a su alrededor y los acontecimientos de su infancia. ¡Oh, que los jóvenes puedan comprender cuán importante es mantener la mente libre de pensamientos corruptores, pura y limpia, y preservar el alma de toda práctica degradante; porque la pureza o la impureza de la juventud se refleja en la ancianidad!­ HHD 80 (1894).

Los Rasgos Se Acentúan En La Ancianidad. Vi a David suplicando al Señor que no lo abandonase cuando fuese viejo; vi qué causa le arrancaba esta ferviente oración. Veía él que la mayoría de los ancianos que lo rodeaban eran desgraciados, y que las características desfavorables de su carácter se intensificaban especialmente con la edad. Si por naturaleza las personas eran avarientas y codiciosas, lo eran hasta un punto muy desagradable en su vejez. Si eran celosas, inquietas e impacientes, lo eran especialmente en la edad provecta.­ 1JT 172 (1864). 779

Celos Incontrolados Y Falta De Juicio. David sentía gran angustia al ver que los reyes y nobles que parecían haber temido a Dios mientras gozaban de la fuerza de su virilidad, se ponían celosos de sus mejores amigos y parientes cuando llegaban a viejos. Temían de continuo que fuesen motivos egoístas los que inducían a sus amigos a manifestar interés por ellos. Escuchaban las sugestiones y los consejos engañosos de los extraños respecto de aquellos en quienes debieran haber confiado. Sus celos irrefrenados ardían a veces como llamas, porque no todos concordaban con su juicio decrépito. Su avaricia era horrible. A menudo pensaban que sus propios hijos y deudos deseaban que muriesen para reemplazarlos, poseer sus riquezas y recibir los homenajes que se les concedían. Y algunos estaban de tal manera dominados por sus sentimientos celosos y codiciosos que llegaban hasta a matar a sus propios hijos.­ 1JT172 (1864).

Oración De David Por Su Ancianidad. David notaba que aunque había sido recta la vida de algunos mientras disfrutaban de la fuerza de la virilidad, al sobrevenirles la vejez parecían perder el dominio propio. Satanás intervenía y guiaba su mente, volviéndolos inquietos y descontentos. Veía que muchos ancianos parecían abandonados por Dios y se exponían al ridículo y al oprobio de los enemigos de él.

David quedó profundamente conmovido y se angustiaba al pensar en su propia vejez. Temía que Dios lo abandonase y que, al ser tan desdichado como otras personas ancianas cuya conducta había notado, quedara expuesto al oprobio de los enemigos del Señor. Sintiendo esta preocupación, rogó fervientemente: "No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares. . . Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; y hasta ahora he manifestado tus maravillas. Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo a la posteridad, tus valentías a todos los que han de venir" (Sal. 71:9,17-18). David sentía la necesidad 780 de precaverse contra los males que acompañan a la senectud.­ 1JT 172, 173 (1864).

Provisión Para El Empleo De Los Medios Que Han Sido Confiados. El Hno. L es mayordomo de Dios. Se le han con fiado medios y debería comprender su deber de darle a Dios las cosas que son de Dios. No debería dejar de entender lo que el Señor requiere de él. Mientras vive y está en su sano juicio, debería aprovechar la oportunidad de decidir el destino de la propiedad que Dios le ha confiado, en lugar de dejarla para que otros la usen y dispongan de ella después de su muerte.­ 2T 675 (1871).

No Dejen Cabos Sueltos. El Hno. L debería poner en orden todos sus asuntos, y no dejar cabos sueltos. Es su privilegio ser rico en buenas obras y poner para sí mismo un buen fundamento para el porvenir, de manera que pueda echar mano de la vida eterna. No le conviene seguir las sugerencias de su juicio vacilante. Debería buscar el consejo de hermanos de experiencia y procurar la sabiduría de Dios para que pueda terminar bien su obra. Debería estar ahora mismo proveyéndose con todo fervor de "bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote".­ 2T 676 (1871).

No Debería Ponerse A Un Lado A Los Obreros De Edad. Se debería manifestar el más tierno interés hacia aquellos cuya vida está vinculada con la obra de Dios. A pesar de sus muchas enfermedades, estos obreros todavía disponen de talentos que los califican para ocupar su lugar. Dios quiere que desempeñen cargos directivos en su obra. Han permanecido fieles en medio de tormentas y pruebas, y se encuentran entre nuestros más valiosos consejeros.

No perdamos de vista el hecho de que en lo pasado estos fervorosos luchadores lo sacrificaron todo para impulsar la obra. El hecho de que hayan envejecido y peinen canas en el servicio de Dios, no es razón para que dejen de 781 ejercer una influencia superior a la de hombres que tienen mucho menos conocimiento de la obra y mucha menos experiencia en las cosas divinas.

Aunque desgastados e incapaces de llevar las pesadas responsabilidades que hombres más jóvenes pueden llevar, su valor como consejeros es del orden más elevado. Han cometido errores, pero han adquirido sabiduría como consecuencia de sus fracasos; han aprendido a evitar equivocaciones y peligros, y, ¿no son acaso competentes para dar sabios consejos? Han soportado la prueba y la tribulación, y aunque han perdido algo de su vigor, no deberían ser puestos a un lado por obreros menos experimentados que saben muy poco del trabajo y la abnegación de estos pioneros. El Señor no los pone a un lado. Les proporciona gracia y sabiduría especiales.­ 7T 287, 288 (1902).

Deben Ser Honrados Y Respetados. Los ancianos portaestandartes que todavía viven, no deberían ser puestos en situación difícil. Los que sirvieron al Maestro cuando la obra era ardua, que soportaron pobreza y permanecieron fieles a la verdad cuando eran pocos en número, deben ser honrados y respetados siempre. Se me ha instruido para que diga: Todo creyente debe respetar a los ancianos pioneros que han soportado pruebas, dificultades y privaciones. Son obreros de Dios y han desempeñado un papel prominente en la edificación de su obra.­ 7T 289 (1902).

Hay Que Tratarlos Como Si Fueran Padres Y Madres. Mientras los portaestandartes de edad avanzada permanecen en el campo, los que reciben el beneficio de sus labores deberían atenderlos y respetarlos. No los recarguéis con preocupaciones. Apreciad su consejo y sus palabras de orientación. Tratadlos como padres y madres que han soportado el peso del trabajo. Los obreros que en el pasado se han anticipado a las necesidades de la causa realizan una obra noble cuando, en lugar de llevar ellos mismos todas las 782 cargas, las depositan sobre los hombros de hombres y mujeres jóvenes, y los educan como Elías educó a Eliseo.­ 2MS 260 (1900).

Consejo A Los Obreros Evangélicos Ancianos Y Probados. Quiera Dios bendecir y sostener a los obreros ancianos y probados. Quiera el Señor ayudarles a ser sabios para preservar sus facultades físicas, mentales y espirituales. El Altísimo me ha instruido para que diga a los que han dado su testimonio en los primeros días del mensaje: "Dios les ha dado la facultad de la razón, y quiere que comprendan y obedezcan las leyes que tienen que ver con la salud. No sean imprudentes. No trabajen excesivamente. Dediquen tiempo a descansar. Dios quiere que permanezcan en su sitio y que hagan su parte para salvar a hombres y mujeres de ser arrastrados por la poderosa corriente del mal. Quiere que tengan puesta la armadura hasta que él les diga que la pongan a un lado. Falta poco para que reciban su recompensa".­ 7T 289 (1902).

El Mayor Peligro. Se me ha pedido que diga a mis hermanos de edad que anden en humildad con Dios. No seáis acusadores de los hermanos. Debéis llevar a cabo la obra que os ha sido asignada, bajo la dirección del Dios de Israel. La tendencia a la crítica es el peligro más grande que afrontan muchos. Los hermanos a quienes os sentís tentados a criticar son llamados a llevar responsabilidades que posiblemente vosotros no podéis soportar; pero podéis ser sus ayudadores. Podéis prestar un gran servicio a la causa si queréis hacerlo, utilizando vuestra experiencia adquirida en el pasado en relación con el trabajo de otros. El Señor no ha encomendado a ninguno de vosotros la tarea de corregir y censurar a vuestros hermanos.­ Ev 82, 83 (1907).783

Mente Carácter Y Personalidad 2 (EGW).

 

XVI. PRINCIPIOS TERAPÉUTICOS Y SU APLICACIÓN: 82. EN ARMONÍA CON LA CIENCIA.

Información, Poder, Bondad Y Carácter. La verdadera educación no desconoce el valor del conocimiento científico o literario, pero considera que el poder es superior a la información, la bondad al poder y el carácter al conocimiento intelectual. El mundo no necesita tanto hombres de gran intelecto como de carácter noble. Necesita hombres cuya capacidad sea dirigida por principios firmes.­ Ed 225 (1903).

Dios Es El Autor De La Ciencia. Dios es el autor de la ciencia. La investigación científica abre ante la mente vastos campos de pensamiento e información, capacitándonos para ver a Dios en sus obras creadas. La ignorancia puede intentar apoyar el escepticismo apelando a la ciencia; pero en vez de sostenerlo, la verdadera ciencia revela con nuevas evidencias la sabiduría y el poder de Dios. Debidamente entendida, la ciencia y la palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra. Juntas nos conducen a Dios enseñándonos algo de las leyes sabias y benéficas por medio de las cuales él obra.­ CM 411 (ed. PP); 325, 326 (ed. ACES) (1913). 770

Religión Y Ciencia. El conocimiento verdadero es divino. Satanás insinuó en las mentes de nuestros primeros padres el deseo de un conocimiento especulativo. Por eso les dijo que ellos mejorarían en mucho su condición si seguían el curso contrario a la santa voluntad de Dios, porque Dios no los conduciría a la mayor altura intelectual. Sin embargo, no era el propósito de Dios que ellos obtuvieran un conocimiento basado en la desobediencia. Este era un vasto campo al cual Satanás estaba tratando de conducir a Adán y Eva; y es el mismo campo que él abre, con sus tentaciones, ante el mundo de hoy. . .

La gran razón por la cual tan pocos de entre los grandes hombres del mundo y los que tienen una educación superior obedecen los Mandamientos de Dios, es porque han separado la educación [ciencia] de la religión, pensando que cada una se desarrolla en un área diferente. Dios ha presentado un campo demasiado amplio para perfeccionar el conocimiento de la ciencia y la religión. Este conocimiento debía ser obtenido bajo supervisión divina; dependía de la inmutable ley de Jehová, y el resultado habría sido la perfecta felicidad.­ 5T 503 (1889).

La Ciencia Es Poder. Un conocimiento de la verdadera ciencia es poder; y es propósito de Dios que se lo enseñe en nuestras escuelas como preparación para la obra que ha de preceder a las escenas finales de la historia de esta tierra.­ CM 20 (ed. PP); 19 (ed. ACES) (1913).

Armonía Entre Ciencia Y Religión. El colegio de Battle Creek [primer colegio adventista] fue fundado para enseñar las ciencias y al mismo tiempo conducir a los estudiantes al Salvador, de quien proviene todo verdadero conocimiento. La educación adquirida sin la religión de la Biblia carece de su verdadero resplandor y de su gloria.

Yo procuro imprimir en nuestros alumnos la idea de que nuestro colegio debe ocupar una posición más elevada, desde el punto de vista educacional, que cualquiera otra 771 institución de enseñanza. Así presento a los jóvenes opiniones, propósitos y objetivos más nobles para la vida, y propongo educarlos para que tengan un correcto conocimiento del deber del hombre y de los intereses eternos. El gran objetivo que se tuvo en vista al fundar nuestro colegio fue proporcionar opiniones correctas, al demostrar la armonía que existe entre la ciencia y la religión de la Biblia.­ 4T 274 (1879).

Es Necesario Conocer La Ciencia Y Recibir Una Buena Educación. Los jóvenes que deseen entrar en el campo como predicadores o colportores, primero deben recibir un adecuado grado de preparación mental y adiestramiento especial para su vocación. Los que no están educados, preparados ni refinados, no están listos para entrar en un campo donde las poderosas influencias del talento y la educación combaten las verdades de la Palabra de Dios. Ni tampoco pueden hacer frente con éxito a las extrañas formas de error que combinan religión y filosofía, cuya refutación requiere un conocimiento de la verdad tanto científica como bíblica.­ OE 84 (1915).

La Ciencia Más Importante. Aunque el conocimiento de la ciencia es poder, el poder que Jesús vino a impartir personalmente es aún mayor. La ciencia de la salvación es la ciencia más importante que ha de aprenderse en la escuela preparatoria de la tierra. La sabiduría de Salomón es deseable, pero la de Cristo es mucho más deseable y esencial. Por la simple preparación intelectual no podemos llegar a Cristo; pero por él podemos alcanzar el más alto peldaño de la grandeza intelectual. Aunque no debe desalentarse la búsqueda del conocimiento del arte, la literatura y los oficios, el estudiante debe obtener primeramente un conocimiento experimental de Dios y su voluntad.­ CM 20 (ed. PP); 19 (ed. ACES) (1913).

Cristo Empleó La Ciencia De Las Ciencias. Sin emplear la coacción, sin usar métodos de violencia, él [Cristo] funde 772 la voluntad del ser humano con la de Dios. Esta es la ciencia de todas las ciencias verdaderas; porque efectúa un cambio extraordinario en la mente y el carácter: es la transformación que debería efectuarse en la vida de todos los que pasan por las puertas de la ciudad de Dios.­MeM 351 (1902).

La Investigación No Está En Conflicto Con La Revelación. Dios es el fundamento de todas las cosas. Toda verdadera ciencia está en armonía con las obras divinas; toda verdadera educación conduce a obedecer al gobierno de Dios. La ciencia despliega nuevas maravillas ante nuestros ojos, se remonta a lo alto y explora nuevas profundidades; pero en su investigación no produce nada que esté en conflicto con la revelación divina.­ 7CBA 928 (1884).

La Ciencia No Puede Desentrañar Los Secretos Divinos. "Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios: más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre" (Deut. 29:29). Nunca reveló Dios al hombre la manera precisa como llevó a cabo la obra de la creación; la ciencia humana no puede escudriñar los secretos del Altísimo. Su poder creador es tan incomprensible como su propia existencia.­ PP 105 (1890).

La Biblia Es Nuestra Guía En El Estudio De Las Ciencias. Dependemos de la Biblia para conocer el principio de la historia del mundo, la creación del hombre y su caída. Si eliminamos la Palabra de Dios, ¿qué podemos esperar sino quedarnos con fábulas y conjeturas, y con ese debilitamiento del intelecto que es el seguro resultado de aceptar el error?

Necesitamos la verdadera historia del origen de la tierra, la caída de Lucifer y la entrada del pecado en el mundo. Sin la Biblia, estaríamos confundidos por falsas teorías. La mente estaría sometida a la tiranía de la superstición y la falsedad. Pero, puesto que disponemos de la auténtica 773 historia de los comienzos del mundo, no necesitamos enredarnos con conjeturas humanas y teorías indignas de confianza.

Doquiera se encuentren los cristianos, deben estar en comunión con Dios. Y pueden disfrutar de la comprensión de la ciencia santificada. Sus mentes pueden fortalecerse, como la de Daniel, a quien Dios le dio "conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias". Entre todos los jóvenes que examinó Nabucodonosor, "no fueron hallados. . . otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo el reino" (Dan. 1: 19, 20).­ RH, 10 de noviembre de 1904.

Toda Verdad Concuerda Consigo Misma. Estas personas [que no creen en el informe de Génesis] han perdido la sencillez de la fe. Debería existir una fe arraigada en la divina autoridad de la Santa Palabra de Dios. La Sagrada Escritura no ha de juzgarse de acuerdo con las ideas científicas de los hombres. La sabiduría humana es una guía en la cual no se puede confiar. Los escépticos que leen la Sagrada Escritura para poder sutilizar acerca de ella, pueden, mediante una comprensión imperfecta de la ciencia o de la revelación, sostener que encuentran contradicciones entre una y otra; pero cuando se entienden correctamente, se las nota en perfecta armonía. Moisés escribió bajo la dirección del Espíritu de Dios; y una teoría geológica correcta no presentará descubrimientos que no puedan conciliarse con los asertos así inspirados. Toda verdad, ya sea en la naturaleza o en la revelación, es consecuente consigo misma en todas sus manifestaciones.­ PP 105, 106 (1890).

Algunos Puntos Acerca De Los Cuales Tenemos Que Estar En Guardia. Necesitamos estar continuamente en guardia contra las sofisterías acerca de la geología y otras ramas de la falsamente llamada ciencia, que nada tienen que ver con la verdad. Las teorías de los grandes hombres necesitan ser 774 zarandeadas cuidadosamente y separadas del más ligero vestigio de incredulidad. Una semillita sembrada por maestros en nuestras escuelas, dará lugar a una cosecha de incredulidad si es recibida por los alumnos. Todo el brillo del intelecto que poseen los hombres ha sido dado por el Señor, y debe ser dedicado a su servicio.­ 7CBA 928 (1898).

El Conocimiento Verdadero Es Vigorizado Por El Espíritu De Dios. El conocimiento es poder, pero es poder para bien únicamente cuando va unido con la verdadera piedad. Debe ser vivificado por el Espíritu de Dios, a fin de servir para los más nobles propósitos. Cuanto más íntima sea nuestra relación con Dios, tanto más plenamente podremos comprender el valor de la verdadera ciencia; porque los atributos de Dios, según se ven en sus obras creadas, pueden ser apreciados mejor por aquel que tiene un conocimiento del Creador de todas las cosas, el Autor de toda verdad. Los tales pueden hacer el más alto uso del conocimiento; porque cuando se hallan bajo el dominio completo del Espíritu de Dios, sus talentos alcanzan su más plena utilidad.­ CM 37 (ed. PP); 33 (ed. ACES) (1913).

Sierva De La Religión. Hay que fundar escuelas sobre los principios de la Palabra de Dios y controlarlas por sus preceptos. En nuestras escuelas debiera santificarse cada rama de la educación. Debería buscarse con fervor la dirección divina. Entonces, no obtendríamos en vano cualquier tipo de educación.

Las promesas de la Palabra de Dios nos pertenecen. Podemos esperar la presencia del Maestro celestial. Podemos ver la manifestación del Espíritu de Dios como en la escuela de los profetas, y notar que cada objeto participa de la consagración divina. La ciencia será entonces, como en el caso de Daniel, la sierva de la religión; y todo esfuerzo, desde el primero hasta el último, tenderá a la salvación del hombre en alma, cuerpo y espíritu, y será para la gloria de Dios por medio de Jesucristo.­ ST, 13 de agosto de 1885; (FE 99). 775 

Mente Carácter Y Personalidad 2 (EGW).