lunes, 19 de julio de 2021

XVI. PRINCIPIOS TERAPÉUTICOS Y SU APLICACIÓN: 82. EN ARMONÍA CON LA CIENCIA.

Información, Poder, Bondad Y Carácter. La verdadera educación no desconoce el valor del conocimiento científico o literario, pero considera que el poder es superior a la información, la bondad al poder y el carácter al conocimiento intelectual. El mundo no necesita tanto hombres de gran intelecto como de carácter noble. Necesita hombres cuya capacidad sea dirigida por principios firmes.­ Ed 225 (1903).

Dios Es El Autor De La Ciencia. Dios es el autor de la ciencia. La investigación científica abre ante la mente vastos campos de pensamiento e información, capacitándonos para ver a Dios en sus obras creadas. La ignorancia puede intentar apoyar el escepticismo apelando a la ciencia; pero en vez de sostenerlo, la verdadera ciencia revela con nuevas evidencias la sabiduría y el poder de Dios. Debidamente entendida, la ciencia y la palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra. Juntas nos conducen a Dios enseñándonos algo de las leyes sabias y benéficas por medio de las cuales él obra.­ CM 411 (ed. PP); 325, 326 (ed. ACES) (1913). 770

Religión Y Ciencia. El conocimiento verdadero es divino. Satanás insinuó en las mentes de nuestros primeros padres el deseo de un conocimiento especulativo. Por eso les dijo que ellos mejorarían en mucho su condición si seguían el curso contrario a la santa voluntad de Dios, porque Dios no los conduciría a la mayor altura intelectual. Sin embargo, no era el propósito de Dios que ellos obtuvieran un conocimiento basado en la desobediencia. Este era un vasto campo al cual Satanás estaba tratando de conducir a Adán y Eva; y es el mismo campo que él abre, con sus tentaciones, ante el mundo de hoy. . .

La gran razón por la cual tan pocos de entre los grandes hombres del mundo y los que tienen una educación superior obedecen los Mandamientos de Dios, es porque han separado la educación [ciencia] de la religión, pensando que cada una se desarrolla en un área diferente. Dios ha presentado un campo demasiado amplio para perfeccionar el conocimiento de la ciencia y la religión. Este conocimiento debía ser obtenido bajo supervisión divina; dependía de la inmutable ley de Jehová, y el resultado habría sido la perfecta felicidad.­ 5T 503 (1889).

La Ciencia Es Poder. Un conocimiento de la verdadera ciencia es poder; y es propósito de Dios que se lo enseñe en nuestras escuelas como preparación para la obra que ha de preceder a las escenas finales de la historia de esta tierra.­ CM 20 (ed. PP); 19 (ed. ACES) (1913).

Armonía Entre Ciencia Y Religión. El colegio de Battle Creek [primer colegio adventista] fue fundado para enseñar las ciencias y al mismo tiempo conducir a los estudiantes al Salvador, de quien proviene todo verdadero conocimiento. La educación adquirida sin la religión de la Biblia carece de su verdadero resplandor y de su gloria.

Yo procuro imprimir en nuestros alumnos la idea de que nuestro colegio debe ocupar una posición más elevada, desde el punto de vista educacional, que cualquiera otra 771 institución de enseñanza. Así presento a los jóvenes opiniones, propósitos y objetivos más nobles para la vida, y propongo educarlos para que tengan un correcto conocimiento del deber del hombre y de los intereses eternos. El gran objetivo que se tuvo en vista al fundar nuestro colegio fue proporcionar opiniones correctas, al demostrar la armonía que existe entre la ciencia y la religión de la Biblia.­ 4T 274 (1879).

Es Necesario Conocer La Ciencia Y Recibir Una Buena Educación. Los jóvenes que deseen entrar en el campo como predicadores o colportores, primero deben recibir un adecuado grado de preparación mental y adiestramiento especial para su vocación. Los que no están educados, preparados ni refinados, no están listos para entrar en un campo donde las poderosas influencias del talento y la educación combaten las verdades de la Palabra de Dios. Ni tampoco pueden hacer frente con éxito a las extrañas formas de error que combinan religión y filosofía, cuya refutación requiere un conocimiento de la verdad tanto científica como bíblica.­ OE 84 (1915).

La Ciencia Más Importante. Aunque el conocimiento de la ciencia es poder, el poder que Jesús vino a impartir personalmente es aún mayor. La ciencia de la salvación es la ciencia más importante que ha de aprenderse en la escuela preparatoria de la tierra. La sabiduría de Salomón es deseable, pero la de Cristo es mucho más deseable y esencial. Por la simple preparación intelectual no podemos llegar a Cristo; pero por él podemos alcanzar el más alto peldaño de la grandeza intelectual. Aunque no debe desalentarse la búsqueda del conocimiento del arte, la literatura y los oficios, el estudiante debe obtener primeramente un conocimiento experimental de Dios y su voluntad.­ CM 20 (ed. PP); 19 (ed. ACES) (1913).

Cristo Empleó La Ciencia De Las Ciencias. Sin emplear la coacción, sin usar métodos de violencia, él [Cristo] funde 772 la voluntad del ser humano con la de Dios. Esta es la ciencia de todas las ciencias verdaderas; porque efectúa un cambio extraordinario en la mente y el carácter: es la transformación que debería efectuarse en la vida de todos los que pasan por las puertas de la ciudad de Dios.­MeM 351 (1902).

La Investigación No Está En Conflicto Con La Revelación. Dios es el fundamento de todas las cosas. Toda verdadera ciencia está en armonía con las obras divinas; toda verdadera educación conduce a obedecer al gobierno de Dios. La ciencia despliega nuevas maravillas ante nuestros ojos, se remonta a lo alto y explora nuevas profundidades; pero en su investigación no produce nada que esté en conflicto con la revelación divina.­ 7CBA 928 (1884).

La Ciencia No Puede Desentrañar Los Secretos Divinos. "Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios: más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre" (Deut. 29:29). Nunca reveló Dios al hombre la manera precisa como llevó a cabo la obra de la creación; la ciencia humana no puede escudriñar los secretos del Altísimo. Su poder creador es tan incomprensible como su propia existencia.­ PP 105 (1890).

La Biblia Es Nuestra Guía En El Estudio De Las Ciencias. Dependemos de la Biblia para conocer el principio de la historia del mundo, la creación del hombre y su caída. Si eliminamos la Palabra de Dios, ¿qué podemos esperar sino quedarnos con fábulas y conjeturas, y con ese debilitamiento del intelecto que es el seguro resultado de aceptar el error?

Necesitamos la verdadera historia del origen de la tierra, la caída de Lucifer y la entrada del pecado en el mundo. Sin la Biblia, estaríamos confundidos por falsas teorías. La mente estaría sometida a la tiranía de la superstición y la falsedad. Pero, puesto que disponemos de la auténtica 773 historia de los comienzos del mundo, no necesitamos enredarnos con conjeturas humanas y teorías indignas de confianza.

Doquiera se encuentren los cristianos, deben estar en comunión con Dios. Y pueden disfrutar de la comprensión de la ciencia santificada. Sus mentes pueden fortalecerse, como la de Daniel, a quien Dios le dio "conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias". Entre todos los jóvenes que examinó Nabucodonosor, "no fueron hallados. . . otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo el reino" (Dan. 1: 19, 20).­ RH, 10 de noviembre de 1904.

Toda Verdad Concuerda Consigo Misma. Estas personas [que no creen en el informe de Génesis] han perdido la sencillez de la fe. Debería existir una fe arraigada en la divina autoridad de la Santa Palabra de Dios. La Sagrada Escritura no ha de juzgarse de acuerdo con las ideas científicas de los hombres. La sabiduría humana es una guía en la cual no se puede confiar. Los escépticos que leen la Sagrada Escritura para poder sutilizar acerca de ella, pueden, mediante una comprensión imperfecta de la ciencia o de la revelación, sostener que encuentran contradicciones entre una y otra; pero cuando se entienden correctamente, se las nota en perfecta armonía. Moisés escribió bajo la dirección del Espíritu de Dios; y una teoría geológica correcta no presentará descubrimientos que no puedan conciliarse con los asertos así inspirados. Toda verdad, ya sea en la naturaleza o en la revelación, es consecuente consigo misma en todas sus manifestaciones.­ PP 105, 106 (1890).

Algunos Puntos Acerca De Los Cuales Tenemos Que Estar En Guardia. Necesitamos estar continuamente en guardia contra las sofisterías acerca de la geología y otras ramas de la falsamente llamada ciencia, que nada tienen que ver con la verdad. Las teorías de los grandes hombres necesitan ser 774 zarandeadas cuidadosamente y separadas del más ligero vestigio de incredulidad. Una semillita sembrada por maestros en nuestras escuelas, dará lugar a una cosecha de incredulidad si es recibida por los alumnos. Todo el brillo del intelecto que poseen los hombres ha sido dado por el Señor, y debe ser dedicado a su servicio.­ 7CBA 928 (1898).

El Conocimiento Verdadero Es Vigorizado Por El Espíritu De Dios. El conocimiento es poder, pero es poder para bien únicamente cuando va unido con la verdadera piedad. Debe ser vivificado por el Espíritu de Dios, a fin de servir para los más nobles propósitos. Cuanto más íntima sea nuestra relación con Dios, tanto más plenamente podremos comprender el valor de la verdadera ciencia; porque los atributos de Dios, según se ven en sus obras creadas, pueden ser apreciados mejor por aquel que tiene un conocimiento del Creador de todas las cosas, el Autor de toda verdad. Los tales pueden hacer el más alto uso del conocimiento; porque cuando se hallan bajo el dominio completo del Espíritu de Dios, sus talentos alcanzan su más plena utilidad.­ CM 37 (ed. PP); 33 (ed. ACES) (1913).

Sierva De La Religión. Hay que fundar escuelas sobre los principios de la Palabra de Dios y controlarlas por sus preceptos. En nuestras escuelas debiera santificarse cada rama de la educación. Debería buscarse con fervor la dirección divina. Entonces, no obtendríamos en vano cualquier tipo de educación.

Las promesas de la Palabra de Dios nos pertenecen. Podemos esperar la presencia del Maestro celestial. Podemos ver la manifestación del Espíritu de Dios como en la escuela de los profetas, y notar que cada objeto participa de la consagración divina. La ciencia será entonces, como en el caso de Daniel, la sierva de la religión; y todo esfuerzo, desde el primero hasta el último, tenderá a la salvación del hombre en alma, cuerpo y espíritu, y será para la gloria de Dios por medio de Jesucristo.­ ST, 13 de agosto de 1885; (FE 99). 775 

Mente Carácter Y Personalidad 2 (EGW). 


viernes, 8 de enero de 2021

XVI. PRINCIPIOS TERAPÉUTICOS Y SU APLICACIÓN: 81. UNA TERAPIA MENTAL SEGURA.

Uso Correcto De La Influencia Mental. En el tratamiento de los enfermos no debe pasarse por alto el efecto de la influencia ejercida por la mente. Aprovechada debidamente, esta influencia resulta uno de los agentes más eficaces para combatir la enfermedad.­ MC 185 

Consejo A Un Médico. Las almas pobres y afligidas que se pusieron en contacto con Ud., necesitaban más de su atención de lo que realmente recibieron. Ud. podía animarlas a mirar a Jesús para que al contemplarlo se transformaran a su imagen.­ Carta 121, 1901; (MM 112).

Lucha Constante Contra La Imaginación Concupiscente. Quien desee participar de la naturaleza divina debe huir de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia. Debe haber una lucha del alma, constante y fervorosa, contra las malas fantasías de la mente. Debe haber una permanente resistencia a pecar ya sea en pensamiento o en acción. El alma debe mantenerse libre de toda mancha por la fe en el que es capaz de guardarnos de toda caída. ­ RH, 12 de junio de 1888; (HC 113).

Debiéramos meditar en las Escrituras, pensando seria y sinceramente en las cosas que atañen a nuestra salvación eterna. La infinita misericordia, el amor de Jesús y el sacrificio hecho por nosotros, exigen una seria y solemne reflexión. Debiéramos espaciarnos en el carácter de nuestro querido Redentor e Intercesor. Debiéramos procurar comprender el significado del plan de salvación y meditar en la misión de Aquel que vino para salvar a su pueblo de sus pecados.

Nuestra fe y amor se fortalecerán mediante la contemplación de los temas celestiales. Nuestras oraciones serán más aceptables a Dios porque estarán más mezcladas con fe y amor. Serán más inteligentes y fervorosas. Habrá una confianza más constante en Jesús, y tendremos una experiencia diaria y viva de la voluntad y el poder de Cristo para salvar a todos los que acuden a Dios mediante él.­ MeM 115 (1888).

Las Almas Se Fortalecen Mediante El Contacto Con El Infinito. Deberíamos ver a Dios en la naturaleza y estudiar su carácter en las obras de sus manos. La mente se fortalece al conocer a Dios, al leer sus atributos en las cosas que ha hecho. A medida que contemplamos su belleza y su grandeza en las obras de la naturaleza, nuestros afectos se orientan hacia Dios; y aunque nuestras almas se llenan de reverencia y nuestros espíritus se subyugan, adquieren vigor al ponerse en contacto con el Infinito por medio de sus maravillosas obras. La comunión con Dios mediante la oración humilde desarrolla y fortalece las facultades mentales y morales, y los poderes espirituales aumentan cuando dedicamos nuestros pensamientos a cosas espirituales.­ YI, 13 de julio de 1893.

Guardemos Las Avenidas Del Alma. El apóstol procuró enseñar a los creyentes cuán importante es impedir que la mente divague en asuntos prohibidos o gaste energías en cosas triviales. Los que no quieran ser víctimas de las trampas de Satanás, deben guardar bien las avenidas del alma; deben evitar leer, mirar y oír lo que podría sugerir pensamientos impuros. No se debe permitir que la mente se espacie al azar en cualquier tema que sugiera el enemigo de nuestras almas.

Hay que vigilar fielmente el corazón, o los males de afuera despertarán los males de adentro, y el alma vagará en tinieblas.­ HAp 427 (1911).

Efecto De La Atmósfera Personal. La influencia de los pensamientos y actos de todo hombre es algo así como una atmósfera invisible, que aspiran sin darse cuenta quienes se ponen en contacto con él. Esta atmósfera a menudo está cargada de influencias ponzoñosas, y cuando se la inhala, el resultado es la degeneración moral.­ 5T 111 (1882).

Rodeado De Una Atmósfera De Luz Y Paz. Cristo ha hecho toda provisión para que su iglesia sea un cuerpo transformado, iluminado con la Luz del mundo, que posea la gloria de Emmanuel.  Es su propósito que todo cristiano esté rodeado de una atmósfera espiritual de luz y paz. Desea que nosotros revelemos su propio gozo en nuestra vida.

La morada del Espíritu en nuestro corazón se revelará por la manifestación del amor celestial. La plenitud divina fluirá a través del agente humano consagrado, para ser luego transmitida a los demás. ­ PVGM 345 (ed. PP); 297 (ed. ACES) (1900).

Dependamos Constantemente De Dios. Muchos son incapaces de idear planes definidos para el porvenir. Su vida es inestimable. No pueden entrever el desenlace de los asuntos, y esto los llena a menudo de ansiedad e inquietud. Recordemos que la vida de los hijos de Dios en este mundo es vida de peregrino. No tenemos sabiduría para planear nuestra vida. No nos incumbe amoldar el futuro a nuestra existencia. "Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció  para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber dónde iba" (Heb. 11: 8).

Cristo, En Su Vida Terrenal, No Se Trazó Planes Personales. Aceptó los planes de Dios para él, y día tras día el Padre se los revelaba. Así deberíamos nosotros también depender de Dios, para que nuestras vidas fueran sencillamente el desarrollo de su voluntad. A medida que le encomendemos nuestros caminos, él dirigirá nuestros pasos.­ MC 380 (1905).

Valor De La Terapia Ocupacional. Se me mostró que sería más beneficioso para la mayoría de los pacientes permitirles que hagan algún trabajo liviano, e incluso instarlos a que lo hagan, que animarlos a que se queden inactivos y ociosos. La mayor ayuda que se les podrá dar para la recuperación de la salud es ayudarlos a mantener activa la fuerza de voluntad para que despierte las facultades dormidas. Si se los separa del trabajo a los que han estado sobrecargados toda la vida, en nueve casos de cada diez ese cambio les hará daño.

Ese fue el caso de mi esposo. Se me mostró que el trabajo físico practicado al aire libre es preferible al que se lleva a cabo en habitaciones; pero si no es posible, un trabajo liviano practicado en recintos cerrados podría ocupar y distraer la mente, e impedir que se piense en los síntomas y pequeños malestares, y también alejar la nostalgia.­ 1T 567, 568 (1867).*  

Ejercicio Físico Bien Dirigido. Cuando los inválidos no tienen nada en que invertir su tiempo y atención, concentran sus pensamientos en sí mismos y se vuelven morbosos e irritables. Muchas veces se espacian en lo mal que se sienten, hasta figurarse que están mucho peor de lo que están y creer que no pueden hacer absolutamente nada.

En todos estos casos un ejercicio físico bien dirigido resultaría un remedio eficaz. En algunos casos es indispensable para la recuperación de la salud. La voluntad acompaña al trabajo manual; y lo que necesitan esos inválidos es que se les despierte la voluntad. Cuando la voluntad duerme, la imaginación se vuelve anormal y se hace imposible resistir la enfermedad.­ MC 183 (1905).

Quien Consuela A Los Demás Se Consuela A Sí Mismo. Muchas veces se solicitan oraciones por los afligidos, los tristes y los desalentados y esto es correcto. Debemos orar para que Dios derrame luz en la mente entenebrecida y consuele al corazón entristecido. Pero Dios responde a la oración hecha en favor de quienes se colocan en el canal de sus bendiciones. A la par que rogamos por estos afligidos, debemos animarlos a que hagan algo en auxilio de otros más necesitados que ellos. Las tinieblas se desvanecerán de sus corazones al procurar ayudar a otros. Al tratar de consolar a los demás con el consuelo que hemos recibido, la bendición refluye sobre nosotros.­MC 198 (1905).

Descanso Y Restauración. (Consejo De Elena De White A Su Propio Hijo). Tengo algo que decirte. ¿No quisieras firmar el compromiso de que no debilitarás más el templo del Señor, ni lo dañarás trabajando cuando deberías descansar? Para tener los pensamientos adecuados y pronunciar las palabras convenientes debes darle descanso a tu cerebro. No dedicas suficiente tiempo a descansar. El cerebro y los nervios cansados se fortalecerían si introdujeras un cambio en este sentido. . .

Debemos descubrir la manera de disciplinarnos cuidadosamente, y rehusar hacer todo lo que debilite las fuerzas físicas, mentales y morales. Necesitas una mente clara y paciente, capaz de soportar todo lo que pueda surgir. Necesitas un gran apoyo de lo alto. Ejerce fe, y deja los resultados en las manos de Dios. Una vez que hayas hecho lo mejor posible, ten buen ánimo. Cree y manténte firme. El enemigo tratará de que hagas alguna maniobra que te lleve a la derrota, pero tú no puedes permitirte eso. No puedes darte el lujo de hacer movimientos descontrolados. Necesitas la influencia que conseguirás al manifestar sabiduría y discreción.­ Carta 121, 1904. 

Es Esencial Aflojar La Tensión Y Descansar. Se me mostró que los observadores del sábado como pueblo, trabajan demasiado sin permitirse cambios de actividad o períodos de  descanso. La recreación es necesaria para los que se dedican al trabajo físico, y es más esencial todavía para aquellos cuya labor es principalmente mental. No es necesario, para la gloria de Dios o para nuestra salvación, mantener la mente ocupada en un trabajo constante y excesivo, aunque sea sobre temas religiosos.

Hay entretenimientos, como el baile, los naipes, el ajedrez, las damas, etc., que no podemos aprobar, porque el cielo los condena. Estos entretenimientos abren la puerta a un gran mal. No tienen una tendencia benéfica, sino que su influencia es excitante, y suscita en algunas mentes una pasión por esos entretenimientos que conduce a los juegos de azar y a la disipación. Todas estas diversiones deberían ser condenadas por los cristianos, y se debería ofrecer en su lugar algo totalmente inocuo.­ 1T 514 (1867).

Dios No Nos Exige Más De Lo Que Podemos Hacer (Consejo A Un Administrador Sobrecargado).    El Señor ha conservado por gracia su vida para que Ud. trabaje en su obra. No quiere que trabaje por sí solo, separado del único poder que puede obrar con éxito para el cumplimiento de sus designios. Por lo tanto, no se queje, sino confíe, con la vista puesta en Jesús, el autor y consumador de su fe. No se apresure demasiado. Lo que pueda hacer, sin exigirle mucho a sus facultades físicas y mentales, hágalo, pero no crea que está obligado a asumir tantas responsabilidades y tareas hasta el punto de no poder conservar su alma en el amor de Dios.  La viña es del Señor; la obra en cada una de sus ramas le pertenece, y él quisiera que Ud. trabaje de manera que se conserven sus facultades físicas, mentales y morales. Recuerde que está colaborando con los instrumentos celestiales. No permita que el enemigo tenga la menor participación en esta sociedad. Reciba sus órdenes de Dios, y no se desanime porque sólo puede hacer la obra de un instrumento finito. El Infinito obrará con su poder para darle eficiencia.

No crea que se le pide que haga lo imposible. Tampoco espere esto de los demás. Pablo puede plantar y Apolo regar, pero Dios da el crecimiento (1 Cor. 3: 6). "Desde el principio tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, más tú permanecerás" (Sal. 102: 25, 26). "Todos ellos se envejecerán como una vestidura, y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán" (Heb. 1: 11, 12).­ Carta 86a, 1893.

Los Esfuerzos Individuales Son Necesarios. Las víctimas de los malos hábitos deben reconocer la necesidad del esfuerzo personal. Otros harán con empeño cuanto puedan para levantarlos, y la gracia de Dios les es ofrecida sin costo; Cristo podrá interceder, sus ángeles podrán intervenir; pero todo será en vano si ellos mismos no resuelven combatirlos...

Al sentir el terrible poder de la tentación y la fuerza arrebatadora del deseo que lo arrastra a la caída, más de uno grita desesperado: "No puedo resistir al mal". Decidle que puede y que debe resistir. Puede haber sido vencido una y otra vez, pero no será siempre así. Carece de fuerza moral, y lo dominan los hábitos de una vida de pecado. Sus promesas y resoluciones son como cuerdas de arena. El conocimiento de sus promesas quebrantadas y de sus votos malogrados debilitan la confianza en su propia sinceridad, y le hacen creer que Dios no puede aceptarlo ni cooperar con él, pero no tiene por qué desesperar.­ MC 130, 131 (1905). 

El Propósito Final Es Importante. El éxito en cualquier actividad requiere una meta definida. Quien desee lograr verdadero éxito en la vida debe mantener constantemente en vista una meta digna de su esfuerzo. Esta es la que se propone hoy a los jóvenes.­ Ed 262 (1903).

El Mejor Desarrollo De La Mente. El conocimiento de Dios se obtiene de su Palabra. El conocimiento experimental de la verdadera piedad, en diaria consagración y servicio a Dios, asegura el más alto desarrollo de la mente, el alma y el cuerpo; y esta consagración de todas nuestras facultades a Dios impide la exaltación propia. El impartimiento del poder divino honra nuestra sincera lucha en procura de sabiduría en el uso concienzudo de nuestras más elevadas facultades para honra de Dios y bendición de nuestros semejantes. Como todas estas facultades derivan de Dios y no son de creación propia, deberían ser apreciadas como talentos provenientes del Altísimo con el fin de ser empleados en su servicio.­ Ms 16, 1896.

Las Virtudes Promueven La Salud. El valor, la esperanza, la fe, la simpatía y el amor fomentan la salud y alargan la vida. Un espíritu satisfecho y alegre es como salud para el cuerpo y fuerza para el alma. "El corazón alegre es una buena medicina" (Prov. 17:22, VM).­ MC185 

 Mente Carácter Y Personalidad 2 (EGW).


sábado, 17 de octubre de 2020

XV. FALSOS SISTEMAS DE CURACIÓN: 80. LA CIENCIA SATÁNICA DE LA EXALTACIÓN PROPIA.

PELIGRO DE LA TEORÍA DEL PODER INHERENTE DEL HOMBRE. Si Satanás puede anublar y engañar la mente humana al punto de inducir a los mortales a creer que hay en ellos un poder inherente para llevar a cabo grandes y buenas obras, dejarán de confiar en que Dios hará por ellos lo que creen que tienen poder para hacer por sí mismos No le darán a Dios la gloria que él demanda, y que debemos a su grande y excelente Majestad De esta manera Satanás alcanzará su objetivo, y se alegrará de que el hombre caído se exalte presuntuosamente a sí mismo.­ 1T 294 (1862).

EL HOMBRE COMO SU PROPIA NORMA DE CARÁCTER. Satanás seduce hoy a los hombres como sedujo a Eva en el Edén: lisonjeándolos, alentando en ellos el deseo de conocimientos prohibidos y despertando en ellos la ambición de exaltarse a sí mismos. Fue alimentando los mismos males que causaron su caída, y por ellos trata de acarrear la ruina de los hombres "Y seréis como Dios ­dijo él­, conocedores del bien y del mal" (Gen 3:5, VM).

El espiritismo enseña 752 "que el hombre es un ser susceptible de desarrollo; que su destino consiste en progresar hacia la divinidad desde su nacimiento hasta la eternidad". Además asegura que "cada inteligencia se juzgará a sí misma y no será juzgada por otra". "El juicio será justo, porque será el juicio que uno haga de sí mismo. . . El tribunal está interiormente en vosotros". Un maestro espiritista dijo cuándo "la conciencia espiritual" se despertó en él: "Todos mis semejantes eran semidioses no caídos". Y otro aseveró: "Todo ser justo y perfecto es Cristo".

Así, en lugar de la justicia y perfección del Dios infinito, que es el verdadero objeto de la adoración, en lugar de la justicia perfecta de la ley, que es el verdadero modelo de la perfección humana, Satanás ha colocado la naturaleza pecadora del hombre sujeto a error, como único objeto de adoración, única regla del juicio o modelo del carácter. Eso no es progreso, sino retroceso. ­CS 610, 611 (1911).

NO ESTÁ EN LAS ENSEÑANZAS DE CRISTO. Se me indicó que el pasaje de Colosenses 2: 8 se aplicaba especialmente al espiritismo moderno: "Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo". Me fue mostrado que miles de personas, afectadas por la filosofía de la frenología y el magnetismo animal, han sido impulsadas a la incredulidad. Si la mente se encamina en esa dirección, es casi seguro que perderá su equilibrio y quedará dominada por un demonio.

"Vanas sutilezas" llenan la mente de los pobres mortales. Se creen poseedores de un poder capaz de realizar grandes obras, y no sienten la necesidad de un poder superior. Sus principios y su fe son "conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo".

Jesús no les ha enseñado esta filosofía. Nada de esta índole puede hallarse en sus enseñanzas. El no dirigió la mente de los pobres mortales a sí mismos, como si poseyesen algún poder. Siempre la dirigía hacia Dios, el creador del universo, 753 como fuente de su fortaleza y sabiduría. En el versículo 18 se da una amonestación especial: "Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne".­ 1JT 96 (1862).

¿RESPONSABLE SÓLO ANTE SÍ MISMO? [Esta teoría] ha hecho morir y está haciendo morir a miles de personas por la satisfacción de las pasiones, embruteciendo así la naturaleza humana. Y para completar su obra, declara por intermedio de los espíritus, que "el verdadero conocimiento coloca a los hombres por encima de toda ley"; que "cualquier cosa es buena"; que "Dios no condena"; y que "todos los pecados que se cometen no envuelven culpabilidad alguna".

Cuando la gente es inducida así a creer que el deseo es ley suprema, que la libertad es licencia y que el hombre sólo es responsable ante sí mismo, ¿Quién puede admirarse de que la corrupción y la depravación abunden por todas partes? Las multitudes aceptan con avidez las enseñanzas que les dan libertad para obedecer los impulsos carnales. Se da rienda suelta a la lujuria y el hombre pierde el imperio sobre sí mismo; las facultades del espíritu y del alma son sometidas a los más bestiales apetitos, y Satanás prende alegremente en sus redes a millares de personas que profesan ser discípulos de Cristo.­ CS 611, 612 (1911).

LUCIFER DESEABA TENER EL PODER DE DIOS, NO SU CARÁCTER. Lucifer deseaba el poder de Dios, pero no su carácter. Buscaba para sí el lugar más alto, y todo ser impulsado por su espíritu hará lo mismo. Así resultarán inevitables el enajenamiento, la discordia y la contienda. El dominio viene a ser el premio del más fuerte. El reino de Satanás es un reino de fuerza; cada uno mira al otro como un obstáculo para su propio progreso, o como un escalón para poder trepar a un puesto más elevado.­ DTG 403 (1898). 754

LA OBCECACIÓN APARTA DE LA AYUDA DIVINA. Cuando Dios envió a Moisés ante Faraón, éste tenía luz, pero la resistió, y cada manifestación de resistencia acentuó su obcecación. ¿Le puso algún freno Dios para que no pudiera volverse hacia la luz? No; manifestó indiferencia ante la evidencia. La obcecación de Faraón se reveló cuando recibió una luz que no quería aceptar.­ Ms 15, 1894.

OBSTINACIÓN Y RECTITUD DE CONCIENCIA (llamado a reflexionar a un hombre voluntarioso y engañado). Al leer las cartas que he enviado a Oakland, Ud. tendrá una idea de la obcecación del hombre y su determinación a hacer lo que le agrada y seguir su propio camino. No ha hecho caso de los consejos del Señor y ha considerado que es seguro avanzar a la luz de las chispas que él mismo ha encendido. Hará cualquier cosa para ser un siervo en la causa, menos lo que el Señor le ha dicho que debe hacer. Si se convierte en traidor como ­­­­­, sin duda seguirá insistiendo en que lo ha hecho con mucha rectitud de conciencia.

Esta pretensión de hacer las cosas concienzudamente ha sido bastante bien examinada y probada. Le hablo responsablemente cuando le digo que tengo muy poca confianza en la rectitud de su conciencia. Hay buena conciencia y mala conciencia, y este hombre está totalmente engañado con respecto a sí mismo. Como consecuencia de este engaño, hará muchas cosas que indicarán que su propio espíritu no está en armonía con el Espíritu de Dios. Pero él seguirá inconmovible, como una roca, al consejo, o a cualquier método que no sea el suyo propio.­ Carta 48, 1892.

LA TEMIBLE POSIBILIDAD DE ENGAÑARSE A SÍ MISMO. No poseer las gracias del Espíritu es triste en verdad; pero es una condición aún más terrible hallarnos así destituidos de la espiritualidad y de Cristo y, sin embargo, tratar de justificarnos diciendo a los que se alarman por nosotros que no necesitamos sus temores y compasión. ¡Terrible es el poder del engaño en la mente humana! ¡Qué ceguera la que 755 pone la luz en lugar de las tinieblas y las tinieblas en lugar de la luz! El Testigo fiel nos aconseja que compremos de él oro afinado en el fuego, vestiduras blancas y colirio.­1JT 478 (1876). 

EL PODER DE SATANÁS SE MANIFIESTA SOBRE LOS QUE SE AUTOEXALTAN. Cuán vana es la ayuda del hombre cuando el poder de Satanás se ejerce sobre un ser humano que no sabe que está participando de la ciencia de Satanás. En su confianza propia avanza directamente hacia la trampa que le tiende el enemigo, y cae en ella. No hace caso de las advertencias que se le dan, y cae presa de Satanás. Si hubiera caminado humildemente con Dios, habría corrido al lugar de refugio provisto para él por el Señor. Entonces, en los momentos de peligro, habría estado seguro, y Dios habría levantado para él bandera contra el enemigo.­ Carta 126, 1906. 

HACIA EL SUICIDIO. El mundo, que actúa como si no hubiera Dios, absorto en propósitos egoístas, experimentará pronto una súbita destrucción, y no escapará. Muchos continúan en una complacencia descuidada del yo hasta que llegan a estar tan disgustados con la vida que terminan con su existencia.  Bailando y parrandeando, bebiendo y fumando, complaciendo sus pasiones animales, marchan como bueyes al matadero. Satanás está trabajando con todo su arte y encantos para mantener a los hombres marchando a ciegas, hasta que el Señor se levante de su lugar para castigar a los habitantes de la tierra por sus iniquidades, ocasión cuando la tierra devolverá su sangre y no cubrirá más sus muertos. El mundo entero parece empeñado en la marcha de la muerte.­ Ev 24 (1903).

EL YO SE MANIFIESTA CADA VEZ QUE SE LO TOCA. ¡Qué victoria podríamos ganar si aprendiéramos a aprovechar las oportunidades que nos abre la providencia de Dios! ¡Cuán ven 756  seríamos si con corazón agradecido tomáramos la determinación de vivir con la vista fija en su gloria, tanto en la enfermedad como en la salud, en la abundancia como en la adversidad! El yo surge vivo y palpitante cada vez que se lo toca. El yo debe ser crucificado antes que podamos vencer en el nombre de Jesús y recibir la recompensa de los fieles.­ 4T 221 (1876).

EL PECADO INCURABLE. Dios no puede asociarse con los que viven para su propia satisfacción y se dan la primera consideración. Los que obran así serán al fin los postreros. El orgullo y la presunción son pecados incurables. Estos defectos impiden todo crecimiento. Cuando un hombre tiene defectos de carácter y no lo sabe, cuando está tan lleno de suficiencia que no puede ver sus faltas, ¿cómo puede ser purificado? "Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos" (Mat. 9:12). ¿Cómo puede uno realizar progresos si se cree perfecto?­ 3JT 183, 184 (1902).

ES IMPRESCINDIBLE HUMILLAR EL YO. Quienes crean que pueden recibir la bendición de Dios en esta reunión [un concilio en Míchigan] sin humillar el yo, se irán de aquí tal como vinieron. Tendrán tantas perplejidades como antes. Pero, hermanos y hermanas, no nos podemos permitir esto. Humillemos nuestros corazones delante del Señor. Permitamos que Cristo unja nuestros ojos con el colirio celestial para que podamos ver. No queremos ser ciegos; queremos ver todo con claridad. No queremos avanzar un día hacia Canaán, y al siguiente volver hacia Egipto. Debemos avanzar cada día decididamente. Me duele el corazón, se me llena de la más profunda tristeza al pensar en las preciosas bendiciones que estamos perdiendo por quedar tan rezagados respecto de la luz.­ Ms 56, 1904. 

EL AUTOCONOCIMIENTO CONDUCE A LA HUMILDAD. Conocerse a sí mismo es un gran conocimiento. El verdadero conocimiento propio lleva a una humildad que prepara el camino 757 para que el Señor desarrolle la mente, y amolde y discipline el carácter.­CM 403 (ed. PP); 321 (ed. ACES) (1913).

MUY LEJOS DEL ORGULLO Y LA EXALTACIÓN PROPIA. "El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo" (1 Juan  2: 6).  "Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de  él"  (Rom. 8: 9). El mundo no dejará de notar esta conformidad con Jesús. Puede ser que el cristiano no sea consciente  del gran cambio, pero mientras más se parezca a Cristo en carácter, más humilde será la opinión que tenga de sí mismo; los que lo rodean lo notarán y lo sentirán.

Los que han tenido una experiencia profunda en las cosas de Dios son los que están más lejos del orgullo y la exaltación propia. Tienen el más humilde de los conceptos acerca de sí mismos, y la más elevada opinión acerca de la gloria  y la excelencia de Cristo. Creen que el lugar más humilde  en su servicio es demasiado honroso para ellos.­ 5T 223  (1882). 

HAY SEGURIDAD EN RECONOCER LAS PROPIAS DEBILIDADES. Los hombres son sometidos a prueba no sólo delante de las inteligencias humanas, sino ante el universo celestial. A me nos que teman y tiemblen por sí mismos, a menos que re conozcan sus propias debilidades, recuerden sus fracasos del pasado, luchen y se pongan en guardia para no repetirlos, cometerán los mismos errores que produjeron los resultados que no puedan permitirse cosechar por segunda vez.­ Ms 43, 1898.

LA VICTORIA SOBRE EL YO ES OBRA DE TODA LA VIDA. Los agravios no pueden repararse, ni tampoco pueden realizarse reformas en la conducta mediante unos cuantos esfuerzos débiles e intermitentes. La formación del carácter no es tarea de un día ni de un año, sino de toda la vida. La batalla contra sí mismo para lograr la santidad y el cielo, es una lucha de toda la vida. Sin esfuerzo continuo y actividad constante 758 no puede haber adelanto en la vida divina, ni puede obtenerse la corona de victoria. MC 358 (1905).

LA IMPRONTA DE LO DIVINO. No permitamos que el yo crezca tanto que todo el ser se contamine. Una sola filtración puede hundir un barco, y una falla en un eslabón puede romper la cadena. Así puede haber un rasgo de carácter heredado o cultivado que obre en el corazón y se convierta en palabras que causen una impresión para el mal que jamás se borrará. Que el carácter tenga la impronta de lo divino manifestada en nobles declaraciones y en hechos rectos. Entonces, todo el universo celestial lo verá y dirá: Bien hecho, buen siervo fiel. Carta 91, 1899. Mente Carácter Y Personalidad 2 (EGW).